Si lo que se desea es celebrar una boda con muchos invitados, lo más adecuado es hacerlo de tal forma que la mayor parte de ellos no tengan que desplazarse de la ciudad para asistir a la misma.
Por el contrario, si lo que se pretende es hacer una boda más reducida, y los compromisos son múltiples, resulta una buena opción casarse fuera de la ciudad en la que residen nuestros invitados. Así sólo asistirán quienes tengan mucho interés y hagan el esfuerzo de trasladarse. De esta forma quedaremos bien con todos y asistirán sólo la mitad.