Las personas que buscan seducir
compulsivamente a otras personas son personas que tienen
un gran miedo a comprometerse. Un gran miedo a intimar de
forma `profunda duradera y estable. Ese miedo, ese no querer
comprometerse y asumir responsabilidades hacia otra persona
hace que cambie continuamente de dirección. Afán
a lo novedoso. Son personas que suelen rechazar la estabilidad
y la rutina o estabilidad emocional profunda, duradera e
intima van buscando y van de "de flor en flor".
Ansiolitíco para la
persona que padece de obsesiones. Hay una gran ansiedad
asociada. Distimia ansiosa, hiperactivación del sistema
límbico y del sistema nervioso simpático que
hace que la persona se encuentre en tal estado de tensión
internan que busque. Un desfogue natural para este estado
de ansiedad es la compulsividad. Es una formula para darle
salida a la tensión. En este sentido es ansiolítico.
Es ansiolítica la conducta pero solo para quien lo
padece, porque generalmente se transmite toda esa ansiedad
hacia digamos "la víctima", de manera que
la persona seductora queda bien, pero la otra no. Actitud
egoísta de querer calmar su ansiedad sin tener en
cuenta en absoluto el estado de la otra persona.
Sindrome
de Casanova o donjuanismo. Gran tendencia seductora con
una gran incapacidad para el compromiso.
La conducta compulsiva viene
generalmente después de ideas obsesivas o recurrentes.
En este caso hay una gran impulsividad más que una
conducta pensante anterior a la compulsión. La compulsividad
llega cuando la conducta pensante no puede ser solucionada
y por el contrario produce más ansiedad.
Personas con mucho poder.
"Poseer", hacer alarde del poder, rebajando a
los demás como objetos sexuales o de seducción..
puede haber cierta perversión en este caso. Autoafirmación
del poder. Mostrarse como figura superior.
Vacío
afectivo: insatisfacción permanente de afecto.
Se pueden tener expectativas muy positivas respecto al otro
al principio pero al cabo del tiempo se da cuenta que toda
esa ansiedad que le ha llevado a seducir a esa persona,
no queda satisfecha. Por tanto tendera hacia otro lado.
Momentos de mayor promiscuidad
en la vida sexual activa de una persona suelen darse por
circunstancias exteriores y también cuando hay periodos
de maduración hormonal o cambios hormonales.
Cuando una persona esta bajo
los efectos de una compulsividad en la búsqueda de
afecto, se puede producir una adicción a esta conducta,
de conquista perpetua. Es muy gratificante seducir, pero
hay que tener cuidado con estos seductores/seductoras porque
simulan muy bien las emociones, pero no las sienten y puede
producir sufrimiento en las personas q las que seducen.
En cualquier caso es una
conducta adictiva. No hay enriquecimiento emocional mutuo,
y se da solamente salida a la ansiedad por lo novedoso,
por la conquista, por la seducción. Solamente se
busca llenar un vacío afectivo muy profundo que produce
mucha ansiedad.
Hay épocas en la vida
en que nos puede pasar a todos que nos encontremos con un
gran vacío afectivo y por tanto tendamos a actuar
compulsivamente a la hora de seducir o buscar amores. Las
circunstancias pueden ser infinitas, pero hay solución.
La solución
que propongo es cualquier remedio que funcione para la ansiedad.
Ejercicio físico es fundamental para descargar ansiedad,
también relajación, la mejor manera de asumirnos
sin necesidad de echarnos a la calle a seducir compulsivamente
es estando relajados. Hay multitud de técnicas de
relajación que funcionan, hacen bajar las constantes
vitales tales como el pulso, numero de respiraciones por
minuto y tensión arterial y que despiertan un estado
de bienestar absoluto de uno consigo mismo. Más contacto
con el aire libre, el campo la naturaleza. En caso en que
uno se encuentre en un estado en que no se puede parar,
lo mejor es acudir a un psicoterapeuta que le entrene en
técnicas de relajación y le ayude a aceptar
su estado sin necesidad de compulsividad.