DON
JUAN CARLOS Y DOÑA SOFÍA.
Don Juan Carlos y Doña Sofía, hija del Rey Pablo
I de Grecia y de la Reina Federica, se conocieron en 1954 durante
un crucero por las islas griegas en el que participaron numerosos
miembros de la realeza europea. Sin embargo, no fue hasta 1960,
en una fiesta organizada por los duques de Württemberg en
Sttutgart, cuando ambos jóvenes comenzaron a interesarse.
Petición
de mano en Lausana
Meses más tarde, concretamente el 8 de junio de 1961, coincidieron
en Londres en la boda de los duques de Kent. Allí la casualidad
quiso que le designasen al príncipe español como
caballero acompañante de la princesa Sofía. Durante
los días siguientes al festejo, ambos príncipes
se vieron con asiduidad y fue entonces cuando empezó a
fraguarse el idilio.
Los problemas iniciales se superaron (cuestiones relacionadas
con la religión) y en el verano de 1961, el Príncipe
Juan Carlos y sus padres pasaron unos días en Corfú
con la princesa Sofía y la Familia Real Griega. En esta
isla se decidió finalmente la boda entre ambos príncipes
y el 12 de septiembre de ese año, Don Juan Carlos pidió
al rey Pablo la mano de su hija en Lausana -residencia de la reina
Victoria Eugenia-. Al día siguiente se anunciaba el compromiso
oficial simultáneamente en Atenas y Estoril. Don Juan comunicó
personalmente por teléfono a Franco el anuncio de los esponsales.
La mayor concentración de la realeza
europea
La boda se celebró el 14 de mayo de 1962 en Atenas por
los ritos ortodoxo y católico. El rito católico
romano se festejó en la iglesia católica de San
Dionisio y la ceremonia ortodoxa en la iglesia metropolitana de
la ciudad. Asistieron al enlace 137 reyes y príncipes,
convirtiéndose en una de las mayores concentraciones de
la realeza europea.
A su llegada a España, tras la luna de miel, Don Juan
Carlos y Doña Sofía se instalaron en el Palacio
de la Zarzuela. Desde su llegada a España, la nueva princesa
española comenzó a integrarse plenamente en la vida
del país.
Los príncipes herederos
Poco después del primer aniversario de boda, el 20 de diciembre
de 1963, nació su primera hija. Recibió los nombres
de Elena María Isabel Dominica de Silos y fue bautizada
en la capilla del Palacio de la Zarzuela. Dieciocho meses más
tarde, el 13 de junio de 1965, nació en la Clínica
de Loreto -al igual que su hermana-, la Infanta Cristina Federica
Victoria Antonia.
En 1967 se anunció el tercer embarazo de Doña Sofía
y el 30 de enero de 1968, nació su primer hijo varón,
al que pusieron los nombres de Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos
los Santos. Al año siguiente, Doña Sofía
se convirtió en Princesa de España, comenzando a
desarrollar desde entonces una intensa actividad cultural y social.
El 22 de noviembre de 1975 los Príncipes Don Juan Carlos
y Doña Sofía fueron proclamados Reyes de España
en el Palacio de las Cortes. Tras su proclamación y exaltación
al trono, Don Juan Carlos se convirtió en el principal
artífice de la reforma política y democratización
del país.