UNA
HISTORIA DE AMOR Y ENGAÑOS
El amor entre Carlos y Camilla surgió durante un partido
de polo en 1975, deporte que ambos han practicado toda la vida.
Se asegura que mantuvieron relaciones a finales de los años
70, pero finalmente éste contrajo matrimonio con una
jovencísima Lady Diana Spencer.

El 29 de julio de 1981 tuvo lugar la boda entre Carlos de Inglaterra
y Diana Spencer, convirtiéndose ésta en princesa
de Gales. La sociedad británica recibió con entusiasmo
el enlace, aunque años más tarde se conocería
que fue un verdadero 'matrimonio de conveniencia' ya que Carlos
estaba realmente enamorado de Camilla Parker Bowles.
HISTORIA DE ENGAÑOS
La historia de estos amantes que hoy tiene un final feliz no
es la única y el pasado real de Inglaterra guarda varias.
Es de conocimiento público que los soberanos del Palacio
de Buckinham tenían amantes, a los que mantenían
en muy buena situación económica y social.
Enrique VIII se casó con Catalina de Aragón, hija
de los Reyes Católicos, pero como no pudo darle el hijo
varón, pidió la nulidad. Sus ojos ya estaban puesto
en la cortesana, Ana Bolena, desatando un conflicto religioso
que desembocó en el cisma de la Iglesia de Inglaterra
y el nacimiento de la Iglesia Anglicana.
Con el tiempo, el monarca acusó su nueva esposa de adulterio
y ordenó que la decapitaran, para contraer nupcias con
Jane Seymour, muerta en el intento de dar a luz. Enrique se
casó otras tres veces, siendo Catalina Parr, la única
de sus consortes que sobrevivió.
Otro episodio novelesco es la vida de Jorge III. Se enamoró,
por primera, vez de Sara Lenox, pero el amante de la madre del
rey no le permitió formalizar una relación. Más
tarde perdió la cabeza por una mujer que estaba muy lejos
del molde real, Hannah Lightfoot, con quien tuvo tres hijos.
Él mismo, cansado de la vida libertina de sus hermanos
dictó las Actas de Bodas Reales. En ellas se establece
que ningún miembro de la casa real puede casarse antes
de los 25 años de edad sin la venia del rey ni tampoco
sin la aprobación del Parlamento.
Escándalos como estos han manchado la bullada seriedad
de la corona inglesa, la cual, tras períodos relativamente
cortos, suele pedir que se respete la vida privada de la realeza,
como si con un dedo se tapase el sol.
DATO
Eduardo VII: bisnieto de un hijo ilegítimo de Eduardo
III y bisabuelo del príncipe Carlos de Inglaterra, tuvo
un affaire con la bisabuela de Camilla Parker, Alice Keepel.
El soberano abdicó, en parte, por la simpatía
que evidenciaba hacia el régimen nazi.
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