¿ Cuáles
son los principales problemas con los que se enfrenta un gay
adolescentes ?
Los gays adolescentes viven inmersos en un mundo
que les niega su realidad. Lo que ellos sienten en su interior
carece de reflejo o referente en la información que reciben
del exterior. No sólo nadie les ofrece modelos positivos,
sino que temen buscarlos por miedo a caer bajo el estigma de
"el marica" del instituto. Temen el rechazo de la
familia y los amigos que podrían desposeerlos del apoyo
afectivo (y económico) que todas las personas necesitamos.
También temen el rechazo en el centro educativo, donde
nada les hace suponer que allí van a encontrar un refugio
en el que poder hablar con alguien que les entienda y les acepte.
Una particularidad específica de gays
que los diferencia de otras minorías marginadas es que
éstas reciben información desde la primera infancia
sobre la identidad de su subcultura y de su grupo a través
de la familia y entorno inmediato. En el caso de lesbianas y
gays no sucede esto. El silencio sobre su realidad es tan opresivo
tanto dentro como fuera de su familia.
Los otros chicos me llaman
“Marica, maricón...
Enfrentemos esto, todos nosotros sabemos que
los chicos en la escuela son inmaduros, y necios. Cada escuela
tiene sus intimidadores. Desafortunadamente no es fácil
soportar sus críticas. Ellos usan todo tipo de palabras
que escuchan de todos los rumbos donde andan, generalmente aunque
ellos no saben lo que están diciendo, pueden ser crueles.
Ser llamado maricón no significa que eres
gay. Tampoco significa que alguien sepa algo de ti que tu ignoras.
Simplemente significa que la persona que te está diciendo
esos apodos está tratando de intimidarte. Probablemente
se sienten inseguros de sí mismos y tratan de impresionar
a los demás. Tal vez son criticones que piensan que es
tu turno. Quizás están celosos de ti. Sin hacer
caso de sus razones, esto sólo demuestra que él
o ella no sabe que tú tienes un gran valor y que deberías
siempre ser tratado justamente y con respeto. El llamar a alguien
“marica o maricón etc”, o algún otro
nombre degradante, por ninguna razón es aceptable. Esto
es algo que la gente que se siente bien consigo misma no necesita
hacer.
El ser llamado con apodos lástima.
El ser rechazado por algunos chicos también lastima.
No siempre puedes impedir que suceda esto, pero puedes escoger
creer o no lo que ellos dicen de ti. Tú sabes quién
eres realmente, una persona con gran valor, potencial y habilidades.
Puede resultar útil hablar con alguien en quien confíes,
tal vez un maestro, o tus padres, o algún amigo, acerca
de cómo tus sentimientos son lastimados cuando otros
te llaman de esa manera.