Estados Unidos
teme al Poder Gay
Por Ted Córdova (Paralelo 21, especial para ArgenPress.info)
Fecha 20/08/2004
Una declaración atribuida al alcalde de Nueva York,
Michael Bloomberg de que apoya el cambio en la legislación
para legalizar las uniones civiles entre personas del
mismo sexo, le ha dado un nuevo impulso al debate nacional
sobre matrimonios entre homosexuales y lesbianas.
¿Podrán los homosexuales
tener mucho poder político en EEUU? ¿Existe
realmente un 'poder gay'? Hay quienes creen que incluso
ha llegado a los umbrales de la Casa Blanca.
Ese es el nuevo fantasma que esta rondando
a la sociedad más poderosa y pluricultural del
mundo, pero también la más paranoica y,
como está demostrando en el problema de Irak, proclive
al sadismo.
Y, una vez más, la principal expresión
de una actitud paranoica está en el propio presidente
Bush, que quiere hacer una reforma constitucional para
prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Además, sabe que el fantasma del poder gay prácticamente
deambula por los pasillos vecinos a la Oficina Oval, encarnado
en la hija del vicepresidente Cheney, que es una declarada
lesbiana.
Mary Cheney, que también es activista
del movimiento gay, está recibiendo miles de email,
en un clamoroso pedido para intervenir contra la enmienda
constitucional que declare ilegal el matrimonio entre
personas del mismo sexo.
El matrimonio entre un hombre y una mujer
es la institución secular de la civilización
y no podemos permitir que dicha institución, principio
esencial de la familia, sea cuestionada, dijo Bush, en
una intervención electoralista destinada a captar
la simpatía de vastos sectores religiosos que no
miran con buenos ojos ese y otros avances del movimiento
gay...
Algunos grupos religiosos, de las variadas
sectas protestantes, que suelen ser tan fundamentalistas
como ciertos sectores islámicos, están alarmados
por la fortaleza que demuestra el movimiento gay, es decir,
la creciente comunidad de homosexuales y lesbianas en
diversos estratos, militares y civiles, de la muchedumbre
solitaria en la sociedad norteamericana...
Ciertos predicadores, virtualmente integristas,
como el influyente frenético pastor Pat Robertson,
temen que el movimiento gay tome eventualmente el poder
político de la nación.
El tema se ha desatado como un asunto
de debate político y por lo tanto electoral.
Es muy difícil que la Constitución,
que ha sido objeto de sólo 14 enmiendas en 200
años, pueda ser reformada para reafirmar que sólo
es válido el matrimonio entre un hombre y una mujer,
argumento que requerirá dos tercios de la votación
del Congreso Federal y la aprobación de las asambleas
legislativas en 50 estados. De hecho, en algunos, como
El principal y más reciente motivo de alarma ha
sido la proliferación de matrimonios entre parejas
donde los contrayentes son del mismo sexo.
Es una gravitación de la dinámica
de constante evolución de la sociedad norteamericana,
ampliamente multicultural y anárquicamente polifacética.
Y además, el 'estilo de vida' y la privacidad son
derechos virtualmente sagrados del individualismo norteamericano.
Por lo que es difícil pensar que
Bush tendrá éxito en su intento de reformar
la Constitución laica y masónica por un
precepto básicamente religioso.
Existe en el partido republicano, que
gobierna, una especie de club nada secreto, 'the log cabin
republicans', que son unos 10 mil militantes, los denominados
'gay conservatives'.