Tahiti es la mayor de las 118 islas y atolones que forman la
Polinesia Francesa, y se la conoce como la Isla del Amor. Tanto
que las bodas a la tahitiana son tan románticas que hasta
los casados vuelven a jurarse amor eterno. Los 1042km. cuadrados
de Tahiti, los componen montañas con sus coronas de nubes
a 2241m. de altura, valles llenos de helechos suaves y brillantes,
cataratas que van a dar a vigorosos ríos y riberas donde
crecen el taro y una miríada de flores.
Es un arrebato de la vida. Cuando se llega, cuando el sol ilumina
la primera mañana, cuando la cadencia de las danzas domina
el cuerpo del visitante, o cuando los colores, tan puros, tan
salvajes, le transmiten furia o una inescrutable calma al extraño.

En Papeete , la capital animada de Tahiti y sus islas viven aproximadamente
131.309 habitantes. Las calles angostas de Papeete están
llenas de pequeños bares, restaurantes de cocina internacional,
francesa, italiana, locales chinos y tahitianos. En un bullicioso
mercado se venden los productos que acercan los nativos desde
los puntos más remotos de la isla y del resto de la Polinesia
Francesa. Los pareos no pasan inadvertidos, hay amarillos, verdes,
turquesas, rojos en divertidas combinaciones. También se
consiguen artesanías de caracoles y corales, y frutas tropicales.

Tahiti y sus islas (Polinesia Francesa) están esparcidas
sobre 4.000.000 de km.2 de océano en el este del Pacífico
sur. El área total de estas 118 islas y atolones es de solamente
4.000 km. cuadrados y se compone de 5 archipiélagos: Las
Islas de La Sociedad , Las Islas Marquesas , Las Islas Australes
, Los Atolones Tuamotu y Las Islas Gambier.
LAS ISLAS
Millones de años de actividad volcánica en la corteza
terrestre han sido particularmente generosos ,creando aquí
dos tipos básicos de islas. Montañas majestuosas se
lanzan hacia el cielo, ocultando valles profundos y exuberantes,
formando las islas altas de Tahiti, Moorea y Bora - Bora. Cada una
de las islas altas esta circundada por una barrera de coral protectora
- la primera etapa de la vida de un atolón. Los pequeños
islotes, circundados por lagunas profundas de color verde mar, son
los atolones retratos vivos de " islas desiertas " paradisíacas
como Rangiroa, Manihi y Tetiaroa.
En cualquier parte de la Polinesia Francesa es posible acercarse
a sus tradiciones por medio del turismo y hasta vivirlas como propias.
Tal como celebrar una boda en la playa, pasear en piragua, dormir
en bungalows sobre el agua y saborear sus comidas. Todo ello acompañado
por el lujo importado desde Francia.
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Desde que uno pisa estas tierras se entabla la enigmática
comunión que ofrece la inocencia. Por la sonrisa cálida
de los nativos, por el ofrecimiento espontáneo de un collar
de flores o de un gesto amistoso que se escapa casi imperceptible.
GEOGRAFÍA
Tahiti y sus islas (Polinesia Francesa) están esparcidas
sobre 4.000.000 de km.2 de océano en el este del Pacífico
sur. El área total de estas 118 islas y atolones es de
solamente 4.000 km. cuadrados y se compone de 5 archipiélagos:
Las Islas de La Sociedad , Las Islas Marquesas , Las Islas Australes
, Los Atolones Tuamotu y Las Islas Gambier.

CULTURA
La cultura es antigua y conservada por el tiempo pero también
esta plenamente desarrollada y actualizada. Puede estar llena
de danzas y música, o tranquila e imaginativa en su artesanía
y diseño. Puede estar presente todos los días o
solamente en algunas ocasiones. Puede estar representada por una
persona o muchas. En la Polinesia la cultura sigue teniendo un
enorme significado. Las islas son verdaderos jardines del Edén.
El aire huele a cultura, los paisajes están marcados por
ella, las voces tienes su acento y los festines son suculentos.
El mar y lagunas cristalinas, llenas de vida, se adueñan
de los tonos del cielo, reproduciendo una escala de azules y turquesas
nunca vistos.
La naturaleza estalla en colores encendidos y aromas intensos.
Mangos, cocos, bananas y flores exóticas le dan gracia
a la espesa vegetación, mientras que elegantes palmeras
se inclinan sobre las playas, donde los opuestos también
juegan: son de arena blanca o de arena negra.
Pero la seducción de la Polinesia también es ejercida
por el estilo de vida de sus pobladores, cuyas costumbres se mantienen
intactas desde hace 50 siglos. Ellos no escribieron su historia:
sí, la celebran, la bailan y la cantan.
Sus ropas son sencillas y de colores que hacen vibrar, siempre
bien acompañadas por un accesorio que resulta infaltable:
el típico collar de flores entrelazadas.
EL CLIMA
Es soleado agradable debido a la brisa refrescante que sopla del
Pacífico. Hay dos estaciones; de diciembre a febrero hay
temperaturas de 27 a 35 grados y, de marzo a noviembre, que es más
seca, oscila entre los 21 y 27 grados.
Excelentes pescadores, los tahitianos basan su alimentación
en el pescado, el coco y el fruto del árbol del pan.
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