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Las Bodas
La poligamia araucana era animada por móviles económicos
vitales. A diferencia de la mahometana, el atractivo sexual tenía
relativa importancia.
Muchas viudas casaban en edad madura, pues,
con los años, se consideraban más expertas en los
oficios.
El matrimonio era tabú entre los miembros del mismo tótem;
por consiguiente no se permitía entre los consanguíneos
directos.
La ceremonia, de carácter religioso, era precedida
por un contrato entre el novio y el padre de la novia, que consistía,
generalmente, en la compra de la mujer y un simulacro de rapto
de la novia.
El novio, acompañado de otros mozos, llegaba de sorpresa
a casa de la novia, que estaba protegida por varias mujeres. |
Se trababa una ruda pelea, a la que asistían
como espectadores el padre y los demás varones de la casa
y que terminaba generalmente con la consumación del rapto.
Cuando los mozos asaltantes resultaban derrotados, las mofas duraban
mucho tiempo.
El rito religioso consistía en el sacrificio de un cordero,
las aspersiones con sangre, libaciones a los espíritus
de los antepasados y la comunión de los asistentes con
la carne del animal sacrificado.
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