Alimentos
COLES DE BRUSELAS
Se trata de uno de los tipos de col
más apreciadas por los gastrónomos, debido a su característico sabor. El
intenso olor que desprenden estas coles se debe a su alto contenido en azufre.
Existen numerosas variedades de
coles de Bruselas que atienden a su tamaño, sabor, color y época de
recolección.
Se clasifican en dos grupos, según
se trate de variedades estándar o híbridas. Las variedades estándar, aunque
producen coles más grandes y de mejor sabor, han sido eclipsadas por las
variedades híbridas, más uniformes y de mayor conservación.
Se han de seleccionar los repollitos
de color verde intenso y brillante, compactos, redondos y con las cabezas
lisas, bien apretadas y pesadas para su tamaño. La zona del tallo debe estar
limpia y ha de ser de color blanco.
Por lo general, las coles de
Bruselas se venden empaquetadas y desprovistas del tallo. Su alto precio se
compensa por el ahorro de tiempo de preparación y los escasos desperdicios que
originan.
En casa, los repollitos se conservan
en el frigorífico una semana, mejor sin lavar y dentro de una bolsa de plástico
perforada. También se pueden congelar enteros, escaldadas con anterioridad
durante tres o cinco minutos y se conservan así durante un año.
Estas coles siempre se consumen
cocinadas. Rehogadas o hervidas.
Son una estupenda guarnición para
los platos de carne y también en las menestras de verduras.
Una vez
cocida, las más pequeñas pueden servir para formar parte de ensaladas.
Última actualización: 2007-01-12 13:40
Autor: cocinapb
Revisión: 1.0
Imprimir este registro
Enviar a un amigo
Mostrar como fichero PDF
No puedes comentar este registro