El día antes, pon a remojo las alubias en agua fría.Al día siguiente, en una olla, pon la carne, los huesos, las judías, la sal y la pimienta. Agrega el agua, ponla a hervir y tapa la olla.
Cuando rompa el hervor, baja el fuego a la mitad y déjalo así 1,5 horas. Si ves que los huesos hacen espuma, retírala con una espumadera.Al cabo de 1 hora, retira los huesos del caldo y resérvalo en un plato. Comprueba si la carne está tierna; retírala del caldo cuando lo esté para evitar que se deshaga.
Cuando retires la carne, cúbrela con plástico de cocina para que no se seque. La carne y los huesos se echan al caldo antes de servir para que se calienten. Acorta las acelgas y usa las hojas para el potaje. Los tallos blancos guárdalos para otra ocasión. Lava bien las hojas y córtalas a trozos grandes. Pela el boniato y córtalo a dados. Pela la calabaza y retira todas las semillas o hebras que pudieran quedar. Córtala a dados grandes. Echa al caldo las acelgas, la calabaza y el boniato y deja que hierva a fuego mediano 1 hora.
Cuando las judías estén tiernas, cháfalas un poco y haz lo mismo con la calabaza y el boniato mediante una cuchara de palo apretándolo contra los bordes de la olla. Agrega el ajo, la páprika, el comino, el zumo de limón y el aceite. Destapa la olla y déjala a fuego mediano hasta que el ajo esté blando. Echa ahora los huesos y la carne y recaliéntalos durante 5 minutos antes de servir.
Corrige de sal y sirve el potaje caliente con un par de dientes de ajo y un trozo de carne en cada plato. |