Si desea que la torta tenga base, sobre una superficie enharinada, estire la masa, dándole la forma del molde. Enmanteque, enharine el molde y recúbralo con la masa de tarta.
Casque los huevos, separe las yemas, colóquelas en un bol grande y las claras en el otro bol. Añada, a las yemas, la mitad del azúcar y la esencia de vainilla.
Bata la mezcla, a potencia máxima, hasta tener una crema de color blancuzco. Encienda el horno, a temperatura baja, para precalentarlo. En el bol pequeño, mezcle bien la crema de leche con la harina.
Añada, el queso y, luego, la preparación de crema de leche y harina, a las yemas, mezclando bien con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, para que no se baje.
Luego, bata las claras, a potencia máxima, a punto nieve y agregue, sin dejar de batir, el resto del azúcar. Continúe batiendo hasta lograr un punto nieve bien firme.
Entonces, añada las claras a la otra preparación, con movimientos envolventes, para que no se baje, hasta tener una mezcla homogénea.
Vierta la mezcla en el molde, forrado con masa de tarta o simplemente enmantecado y enharinado. Hornee a calor suave durante unos 50 a 60 min. o hasta que, introduciendo un palillo, salga limpio.
Retire, deje enfriar a temperatura ambiente, desmolde y lleve a refrigerar por lo menos 3 hs. antes de servir. |