Limpiamos las judías verdes, les quitamos las hebras y cortamos cada una de ellas en tres o cuatro tiras, lavamos los ramitos de brécol y de coliflor, ponemos las verduras en el cestillo para cocer al vapor y las sazonamos con sal, colocamos el cestillo dentro de una cazuela con un poco de agua y las cocemos hasta que estén tiernas, mantenerlas calientes pero evitando que se pasen.
Limpiamos las lubinas quitándoles las escamas de la piel, las sazonamos con sal por dentro y por fuera, calentamos el horno a 250 grados.
Cortamos dos cuadrados grandes de papel de aluminio y colocamos en cada uno de ellos una lubina, regamos con dos o tres cucharadas de aceite y con el zumo de la naranja, cerramos bien los paquetes pero dejándolos un poco huecos. Horneamos las lubinas a 250 grados durante 20 minutos, sacamos los paquetes del horno y los colocamos en una fuente sin desenvolverlos.
En el vaso de la batidora colocamos la patata troceada, la yema de huevo, el queso roquefort, el queso manchego rallado y la sal, lo cubrimos todo con el aceite de oliva, empezamos a triturar con el brazo de la batidora en movimientos ascendentes y descendentes. Añadimos más aceite, poco a poco hasta que veamos que queda una salsa espesa y homogénea, rectificamos el punto de sal.
En unos platos colocamos media lubina, un ramito de coliflor y unas judías verdes, a un lado del plato, sin que toque el pescado, ni la verdura ponemos dos cucharadas de salsa, el resto lo ponemos en una salsera. |