Limpiar y cortar la langosta, aunque puede comprarse ya preparada.
Trocear el conejo en 12 trozos y salpimentar. Freír el hígado del conejo con una gota de aceite solo un momento. A continuación picarlo en un mortero junto al hígado y los huevos de la langosta, las almendras, un ajo pelado y el perejil. Deshacerlo con el coñac y dejarlo de lado.
Calentar 8 cucharadas de aceite en una sartén y sofreír la langosta durante 5 minutos a fuego vivo, girándolas de tanto en tanto. Una vez lista, dejar la langosta de lado.
Con el mismo aceite, sofreír el conejo, cuando coja color, echar también la cebolla, dos ajos, el pimiento verde, todo cortado en trozos muy pequeños y una hoja de laurel. Dejarlo al fuego durante 5 minutos más y, seguidamente, echar el vino. Cuando el vino se haya consumido casi en su totalidad, añadir el tomate pelado y triturado y dejarlo 5 minutos más.
Colocar el sofrito en una paellera, para unas seis personas, echar el arroz y sofreír un par de minutos. Seguidamente, echar el agua, bien caliente, la langosta y los guisantes. Dejar cocer 5 minutos a fuego bien vivo y echar la picada. Colocar la paella en el horno a 190º durante 10 minutos y dejar reposar 5 minutos más tapando la paella con un trapo limpio. |