Preparar la salsa poniendo en una sartén el aceite a calentar; cuando esté caliente se echa la cebolla pelada y cortada en rodajas finas. Dejar que tome un poco de color (unos siete minutos).
Añadir la harina y después de darle unas vueltas echar poco a poco el agua con el extracto de carne y el vino, dando vueltas para que no se formen grumos. Déjelo a fuego mediano o lento durante diez minutos.
A continuación se cuela por un colador de agujeros grandes y se vuelve a calentar. Rectificar de sal si fuese necesario. Reservar al calor.
Se pelan y lavan las patatas y se cortan en rodajas.
Vaciar las manzanas de su parte central y cortarlas en láminas.
Poner a calentar una sartén o plancha sin nada. Cuando esté caliente se colocan en ella los magrets, a los que previamente habrá hecho unas incisiones con un cuchillo, con el lado de la piel tocando la sartén.
Sazonar el otro lado y dejar que se hagan suavemente hasta que la grasa se diluya sin quemarse.
El tiempo de cocción variará según el grosor de los magrets y según guste la carne más o menos hecha (unos diez minutos). Se les da la vuelta y se mantienen durante tres minutos. Retirarlos y reservarlos al calor entre dos platos.
Mientras se hacen los magrets, rehogar las rodajas de patata con una mezcla de una cucharada sopera de aceite y 20 gramos de mantequilla. Sazonarlas.
Aparte, se pone el resto de la mantequilla a calentar (30 gramos) y se rehogan en ella las láminas de manzana.
Se cortan los magrets en lonchas y se sirven rodeados de las manzanas y las patatas y con salsa por encima. |