Los padres que se están
divorciando se preocupan a menudo acerca del efecto que el divorcio
tendrá en sus hijos. Los padres se preocupan principalmente
por sus propios problemas, pero a la vez están conscientes
de que son las personas más importantes en la vida de
sus hijos.
Los padres se pueden sentir o desconsolados o contentos por
su divorcio, pero invariablemente los niños se sienten
asustados y confundidos por la amenaza a su seguridad personal.
Algunos padres se sienten tan heridos y abrumados por el divorcio
que buscan la ayuda y el consuelo de sus hijos. Los hijos no
pueden entender el divorcio y los padres deben explicarles lo
que está pasando, cómo se afectan y cuál
será su suerte.
Los niños pueden creer que son la causa del conflicto
entre sus padres. Muchos niños tratan de hacerse responsables
de reconciliar a sus padres y muchas veces se sacrifican a sí
mismos en el proceso. La pérdida traumática de
uno o de ambos padres debido al divorcio puede hacerlos vulnerables
a enfermedades físicas y mentales.
Los padres deben percatarse de las señales de estrés
persistentes en sus hijos. Estas señales pueden incluir
la falta de interés en la escuela, por los amigos o aún
al entretenerse. Otros indicios son el dormir muy poco o demasiado
y el ser rebeldes y argumentativos con los familiares.
Los niños han de saber que su mamá y su papá
seguirán siendo sus padres aún si el matrimonio
se termina y los padres no viven juntos. Las disputas prolongadas
acerca de la custodia de los hijos o el presionar a los niños
para que se pongan de parte del papá o de la mamá
le pueden hacer mucho daño a los hijos y puede acrecentar
el daño que les hace el divorcio.
La continuación de la obligación de los padres
por el bienestar de los hijos es vital. Si el niño parece
tener indicios de estrés, los padres deben consultar
con su médico de familia o pediatra para que lo refiera
a un psiquiatra de niños y adolescentes. El psiquiatra
podrá evaluar y darle tratamiento al niño para
aliviar las causas del estrés. Además, el psiquiatra
podrá aconsejar a los padres ayudándolos a minimizar
los problemas que causa el divorcio en la familia.
Muchos
adolescentes saben cómo manipular a los padres divorciados
Según un estudio realizado por la Universidad Ball State,
muchos adolescentes saben cómo manipular a sus padres
divorciados o separados en su propio beneficio.
"Existe una percepción de que después de
un divorcio o una separación los padres son activos y
los hijos, pasivos en sus relaciones. Sin embargo, descubrimos
que la realidad muestra totalmente lo contrario. Los adolescentes
no son pasivos", declaró Chad Menning, autor del
estudio y profesor de sociología en una declaración
preparada.
"Los adolescentes después de un divorcio o una
separación de sus padres no absorben los recursos paternos
como si fueran esponjas. Al contrario, reúnen e interpretan
informaciones sobre sus padres, eluden preguntas, se construyen
imágenes de sí mismos, esquivan los interrogatorios
de sus padres, manipulan a sus núcleos familiares y cortan
los lazos con sus padres con el fin de ejercer su propia autoridad
y asegurarse su identidad individual", señaló
Menning.
Los investigadores interrogaron a 50 adolescentes cuyos padres
se habían separado o divorciado. Descubrieron algunas
estrategias, como:
Ocultar información a su padre o su madre para evitar
un castigo o solidificar una buena relación con el otro.
Los niños pueden obtener beneficios mediante el control
del flujo de información porque, después de una
separación o un divorcio, a menudo se reduce la comunicación
entre los padres.
Mudarse de una casa a o otra. Normalmente, se mudan a la casa
del que ejerce un menor control sobre ellos. Lo hacen como castigo
al otro o para escapar de una situación que no les gusta.
Cortan la relación de forma definitiva con uno de los
dos. Esto permite al adolescente controlar cuándo y dónde
desean entrar en contacto con él.
"Ninguna de estas opciones sería posible en un
único núcleo familiar formado por un padre y una
madre", añadió Menning. "Los padres
hablan y actúan como un equipo para criar a su hijo.
Una separación de los padres puede provocar que el hijo
utilice la situación para enfrentarlos".