
¿Qué secretos esconden los
lugares que habitamos que son capaces de afectar nuestro estado
anímico o la suerte de cada uno de nosotros?
Sin
saber por qué, hay casas o lugares de trabajo que nos producen
estrés, irritación o lo contrario, tranquilidad,
protección o alegría.
Para los chinos esto no encierra ningún misterio, 3.000
años antes de nuestra era, inventaron el Feng Shui, que
estudia los campos de energía en las construcciones. En
la actualidad este sistema es utilizado no sólo en oriente
sino también en occidente. Chile acogió este conocimiento
hace cuatro años para aplicarlo en casas y oficinas.
Para algunos el Feng Shui puede sonar a superstición, sin
embargo mucho antes del descubrimiento de los campos magnéticos
de la tierra y de las líneas de fuerza de la física,
los libros clásicos de Feng Shui hablaban de unas corrientes
de energía invisible llamada Chi.
A través del Feng Shui, cuyo significado etimológico
es viento y agua, se puede determinar la distribución y
decoración más favorable de un espacio a fin de
lograr que la energía vital o Chi sea favorable y nutritiva
para sus habitantes.
Los fundamentos del Feng Shui son los conceptos del Chi, la energía
vital; el Yin y el Yang, los opuestos complementarios; los Cinco
Elementos o las cinco fases de la energía; el I Ching,
el libro madre de toda la sabiduría china; y el Bagua,
el octógono con los ocho trigramas, donde se sintetizan
y relacionan todos estos conceptos. |
Ya sea para atraer el romance, conseguir la fortuna o mejorar
la salud, el Feng Shui se ha convertido en la práctica
de moda para organizar los espacios y lograr que fluya la energía
y se den cambios positivos a nivel personal.
Se le considera la ciencia del movimiento de
la energía o chi, mediante el balance de los cinco elementos
que componen el universo: agua, madera, fuego, metal y tierra.
Todo cuanto nos rodea tiene energía o
Chi, el Feng Shui se preocupa de armonizar esta energía
en los espacios en que vivimos, a fin de que esta energía
fluya, en lugar de estancarse.
Los principios de Feng Shui y los cinco elementos
principales ayudan a equilibrar la energía de la casa y
sus habitantes. No es extraño que una persona se sienta
bien en una estancia y mal en la contigua. La meta del Feng Shui
es decodificar esta íntima relación que une al hombre
y a su entorno, afectando a su equilibrio emocional.
Para ello, existen varias teorías como
la del 'Yinn y el Yang' o la de 'Los cinco elementos' (la Tierra,
el Metal, el Agua, la Madera y el Fuego). En definitiva, el Feng
Shui muestra la vía que lleva a equilibrar las energías
personales y del hábitat, hogar u oficina, con las leyes
de la naturaleza para poder vivir en armonía con ella.
Así se puede aprender a manejar los problemas personales,
desarrollando un potencial óptimo.
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