 
Cuando existen problemas se debe a energía
estancada o que se fuga. Puede ser que ciertos espacios de la
casa están mal ubicados o tienen mala distribución
del mobiliario. Esto indudablemente influirá negativamente
en la persona y, por lo tanto, le acarreará malestar.
De acuerdo con el feng-shui, el centro vital
desde donde fluye la energía o el “chi” del
hogar es el “Lu”. El feng-shui ofrece un método
de diagnóstico y la manera de aplicarlo, tanto en los espacios
como en sus habitantes.
Datos de interés
El feng shui es la cosmología del hábitat,
que toma los símbolos del taoísmo y del I ching;
esta ideología considera que todos los seres, los animales,
las plantas y las estrellas están ligados entre sí
y conforman un cosmos, pues todos proceden del mismo origen y
se relacionan. Lo que afecta uno se refleja en el resto.
La energía que proviene del Universo y
llega a la Tierra se divide en positiva y negativa, conocidas
como el Ying y el Yang, respectivamente.
El Ying y Yang, según su vibración,
conforman la materia y sus múltiples expresiones.
El feng-shui reconoce que existen cinco elementos:
madera, fuego, tierra, metal y agua, que son alimentados por una
energía vital o “chi”.
El “chi” es considerado como la energía
primordial y más importante del mundo por los orientales.
La salud, el dinero y la armonía son representaciones
del “chi” dentro de un hogar. Si alguno de estos elementos
no está presente, es posible que la energía de ese
espacio sea débil o se haya vuelto agresiva por las condiciones
que prevalezcan. Esto es lo que el feng shui ayuda a balancear.
Feng significa viento o energía, shui
significa agua. Los chinos consideran que la energía del
feng-shui es como el viento que no se puede comprender y como
el agua que no se deja atrapar.
El agua posee ciertas propiedades que almacena
el “chi”. Por eso, en el hogar es muy importante la
presencia de este líquido. |
¿Cómo funciona el Feng Shui?
Existe una estrecha relación entre el
ser humano y el lugar que habita. Estamos rodeados de energía,
por todos lados: en nuestras casas y lugares de trabajo, hábitats
que son receptáculos.
La
salud, la situación económica y las relaciones afectivas
o familiares dependen de la forma en que esta energía fluya
entre nosotros y nuestro entorno. También influye en la
creatividad y la espiritualidad.
Este consiste en dar preferencia y valor a las
necesidades del hogar. Luego, se asocian estas necesidades a los
elementos: agua, tierra, trueno, viento, fuego, cielo y montaña,
que a su vez están relacionados con el “Bagua”,
una especie de mapa o croquis que se divide en las áreas
importantes de la vida y las enlaza con las áreas del hogar.
En otras palabras, conecta el diseño de la vivienda con
las bendiciones y tesoros de la vida.
Así se pueden colocar los objetos de la
casa en relación armónica con los valores humanos
y en equilibrio con el Universo. Logrando que el “chi”
fluya sin obstrucciones, con limpieza y orden.
Los beneficios son graduales, pero lo primero
que percibirás es un ambiente agradable para disfrutarlo
y vivirlo. Te ayudará a liberarte del estrés y hasta
de algunas enfermedades. Atrévete y saca ventaja de esta
disciplina.
Poco a poco, te iremos presentando los puntos
más importantes para que los apliques en tu hogar.
Es una disciplina oriental, que proviene de la
India. Luego se extendió hasta la China, donde influida
por el taoísmo y el budismo se transformó en un
verdadero arte.
Se basa en el manejo de la energía o “chi”
y su equilibrio, a través de los espacios que habitamos.
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