
Consejos para mantenerlas
sanas:
Un primer paso es agrupar varias plantas en una misma maceta para
que se brinden entre ellas humedad y se logre un atractivo decorado
frondoso capaz de atraer la mirada de los integrantes y visitantes
del hogar.
Luego es importante quitar de las plantas todas
aquellas hojas y ramas marchitas, ya que no sólo ocupan
lugar, sino que interfieren el normal crecimiento del resto de
las plantas.
Es importante colocar las plantas en los rincones
más luminosos, tomando precauciones con aquellas plantas
que no soporten la emisión demasiado directa de luz. Por
lo tanto la protección tendrá que ser para prevenirlas
del excesivo sol, como así también mantenerlas alejadas
de la excesiva calefacción en épocas invernales.
Hay plantas que crecen mejor según la
ubicación en que estén dispuestas. Por ejemplo los
acebos, las azaleas, y las hiedras se desarrollan más si
se las sitúa con vista hacia el norte, en cambio otras
como las margaritas, geranios y dalias adquieren mayor esplendor
si son situadas con vista al sur.
Otra elemento a tener en cuenta en el momento
de la selección de plantas es si son de estación
o si tienen una duración permanente. Las que brillan y
decoran su hogar durante todo el año son los helechos,
los ficus, las enredaderas y las plantas colgantes. En cambio
otras son específicas para cada estación y tu elección
pasará por una decisión de tipo estético
y decorativo.
Los inconvenientes que pueden presentarse: Pueden
aparecer plantas no deseadas en algunos sectores, pero sólo
en aquellos en donde la tierra se encuentre alterada. No son malas
ni interfieren el crecimiento de las otras plantas, |
Plantas de interior
No
hay nada como cuidar de tus plantas con tus propias manos. Te
contamos cómo hacer para que estén lindas y saludables.
El primer paso para mantener las plantas del
hogar es cuidar que estén sanas. Si están sanas,
estarán también bellas e instaurarán un ambiente
alegre. La tarea es sencilla y hasta tiene los beneficios terapéuticos
de relajación y con unas pocas herramientas y mucha voluntad
se puede lograr.
Recuerda siempre regar tus plantas, pero
tené cuidado de no ahogarlas. Lo importante es conservar
húmeda la tierra y agregar más agua sólo
cuando se requiera. Lo ideal es mantener una frecuencia de riego
de dos o tres veces por semana.
En ocasiones podés notar que por más
que riegue tu planta, esta permanece desnutrida. Esta es una señal
que indica que necesita transportarla a otra maceta más
grande o cambiarle parte de la tierra por otra con mayores propiedades
orgánicas. Otra señal que indica la necesidad de
traspasar la planta a otra maceta es cuando la tierra está
demasiado compacta y pegajosa. Igualmente es recomendable realizar
entre dos o tres trasplantes por año en la época
de la primavera o antes de la floración.
También puede notar que algunas plantas
u hojas estén marchitas, en este caso se las puede reavivar
añadiéndoles una infusión de té frío.
Y hasta en ocasiones suelen ser útiles
ya que brindan materia verde, ocupan y protegen sectores vacíos
ante una posible erosión. Sirven como abono, aunque parezcan
a simple vista que están invadiendo el terreno para el
crecimiento del resto de las plantas. |