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Además
de los códices precoloniales de los que quedan muy
pocos, ya que el celo de los misioneros españoles
les llevó a quemar numerosas obras mayas identificadas
como manuales de brujería, tenemos varios manuscritos
postcolombinos escritos por indígenas a quienes los
frailes habían enseñado a registrar su lengua
por medio del alfabeto castellano. En estos libros anotaron
los indígenas todos los restos que de su ciencia
antigua lograron reunir. Entre los que conocemos, escritos
en maya, están básicamente los "Libros
del Chilam Balám", y el "Popol Vuh"
o "Libro de los quichés.
"POPOL VUH" (o "Libro del Indígena
Quiché")
Tal vez es la obra maya más grande y el documento
conocido más importante sobre la religión
maya. El Popol Vuh refleja la cultura quiché de las
tierras altas de Guatemala. Dicho texto sagrado es similar
a otros libros religiosos y a otros textos mitológicos
de diversas religiones (por ejemplo, la Biblia y mitología
griega).
El libro del Consejo Indígena Quiché, llamado
Popol Vuh por Brasseur de Bourbourg, fué escrito
originalmente en piel de venado, luego transcrito en 1542
a letras latinas por Fray Alonso del Portillo de Noreña.
La copia que sobrevivió del Popol Vuh procede de
la obra del dominico Fray Francisco Ximénez, quien
entre 1701 y 1703 copió y tradujo el manuscrito al
español, mientras era párroco en la ciudad
de Chichicastenango. La transcripción original de
Ximénez, junto con la traducción española
que la acompaña, se encuentran en la actualidad en
la Biblioteca Newberry de Chicago.
El Popol Vuh contiene numerosas narraciones (mitos, ritos
y figuras esotéricas) que forman una unidad religiosa
en su conjunto. Nos revelan la manera de concebir el mundo,
los dioses y la vida de los mayas. El Popol Vuh es la historia
maya de la creación en la que se describe cómo
los dioses formaron la tierra a partir del caos y crearon
la luz y la vida. Después crearon al hombre del maíz
para que fuera el guardián del universo. Hasta hoy,
los mayas todavía consideran a la tierra como sagrada
y el maíz aún es la base de su alimentación.
La obra está dividida temáticamente en tres
grandes secciones: la primera relata los primeros orígenes
del mundo; la segunda, las hazañas míticas
de las dos parejas de gemelos y los orígenes de los
hombres modernos y de la civilización del maíz;
y la tercera, la historia legendaria de los quichés,
terminando con una lista de reyes que abarca hasta 1550.
En la mitología maya contenida en el Popol Vuh destaca
el episodio de los héroes gemelos y su descenso al
reino de ultratumba. Se piensa que este mito es una recopilación
de muchos mitos mayas y, como a tal, tiene un significado
mucho más profundo que la historia que él
implica. Cuenta los ideales del maya antiguo y sus creencias.
CHILAM
BALAM
Los Códices sagrados del Chilam Balam son un conjunto
de varios libros que narran el modo de vivir de los mayas,
antes y después de la conquista.
Tal como han llegado hasta nosotros, estos libros contienen
abundante información sobre la vida en el Yucatán
colonial. Tangencialmente, se nota el influjo del medio
en que fueron escritos: la cultura española. En lo
básico, dejan constancia de las tradiciones religiosas
y mitológicas de los mayas. Asimismo, es de gran
importancia la "cuenta de los katunes", pues trata
sobre los principales sucesos de la historia, vistos conforme
al concepto maya del tiempo cíclico.
Aparte del Popol Vuh quiché perteneciente a las tierras
altas de Guatemala, los libros del Chilam Balam son otro
gran compendio de la primitiva mitología maya procedente
de las tierras bajas de la Península de Yucatán.
También fue traducido al latín en el periodo
colonial. Éste toma su nombre del sacerdote-gobernante
maya Chilam Balam, que profetizó la llegada de los
españoles. Existen varias versiones. Las más
famosas son la de Tizimin, la de Chumayel…, que toman
el nombre de la ciudad de la que proceden.
Cada libro del Chilam Balam lo guardaba el jefe, sabio o
sacerdote de un pueblo o grupo. Para lograr su rápida
identificación, al libro se le añadía
el nombre de ese grupo. De ahí que tengamos, por
ejemplo, un Chilam Balam de Chumayel. Además de éste
han sobrevivido los de Maní, Tizimín, Laua,
Ixil y Tusik.
Al conjunto de estas obras se lo conoce bajo el título
de "Los Libros del Chilam Balam". La mayor parte
de los textos son de índole mística; otros,
contienen síntesis de relaciones de hechos, aunque
también con un sentido indudablemente religioso;
otros, son cronologías extremadamente sintéticas
llamadas "Serie de los Katunes"; y hay también
fórmulas simbólicas de iniciación religiosa.
La última parte del manuscrito consiste, principalmente,
en la transcripción de las profecías atribuidas
al sacerdote Chilam Balam y a otros.
Por José Luis Sierra Valentí, o.p.
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