 El
esposo y la esposa llevan al matrimonio aspiraciones muy
preciadas y metas para el futuro. Al trabajar juntos, progresan
mutuamente durante el transcurso del matrimonio.
Los cónyuges deben aprender a compartir sus esperanzas
y sus sueños el uno con otro.Si dedican tiempo para
estar juntos y se apoyan mutuamente, es más probable
que alcancen sus metas y desarrollen un amor cristiano.Dicho
amor "no tiene envidia" (1 Corintios 13:4), sino
que experimenta satisfacción por el éxito
de su cónyuge.
En los matrimonios sólidos, los cónyuges comparten
sueños y se proporcionan el uno a al otro un apoyo
amoroso y mutuo.
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