El cristal para el espíritu
Sin lugar a dudas, alguien que desarrolla el espíritu,
realice las prácticas que realice no debería
estar sin esta piedra que funciona en dos ámbitos principales.
Por un lado es un cristal que nos abre al desarrollo de nuestra
intuición. De manera que nos ayuda a escuchar con mayor
profundidad y precisión la voz de nuestro espíritu
y de otros seres de luz con los que podamos querer contactar.
En ese desarrollo se incluye no solo la limpieza de ese canal
intuitivo, sino que también ayuda a que se vea amplificado,
siendo por lo tanto origen de otras muchas "capacidades
místicas" como la meditación, el manejo
de energías y demás.
Por otro lado la piedra de luna, también llamada adularia,
es una magnífica conexión entre el espíritu
y el cuerpo. Es por ello muy útil para trabajar el
mundo onírico y la meditación. Así, por
ejemplo, puede ayudarnos a recordar nuestros sueños
o a tener sueños más profundos y con más
contenido. También puede mejorar la calidad de nuestras
meditaciones haciéndolas mucho más profundas
y enriquecedoras. Para aquellas personas que realizan viajes
astrales, este cristal es muy útil para no desconectarse
definitivamente de su cuerpo.
Es una de las piedras del segundo chakra, del sexto chakra
y del séptimo chakra de modo que es fabulosa para activar
la energía de estos importantes centros de poder.
Se recomienda para los desarreglos menstruales y de problemas
endocrinos.

También es útil para combatir
el asma, los dolores de cabeza de toda índole y los
procesos febriles.
Cura las impurezas de la piel.
Corresponde el chakra de la corona.
Afinidad con los signos: Acuario, Leo, Piscis, Géminis
y Sagitario
La piedra de la luna fue muy popular entre los romanos, los
cuales creían que estaba compuesta de rayos de luz
de luna, y en India, donde está considerada como una
piedra sagrada. Esta piedra preciosa es la variedad más
valiosa de feldespato. Tiene un brillo iridiscente conocido
como adularescencia.
La piedra de la luna es un símbolo del Tercer Ojo
y se considera que equilibra el ying/yang, protege de la epilepsia
y de la insolación, cura los dolores de cabeza y las
hemorragias nasales, y garantiza buenas cosechas. Puede ayudar
a los hombres a abrir su lado emotivo femenino y a calmar
la fiebre si se aplica en las dos sienes.
Cuando
hay luna llena, los hombres pueden usarla para predecir el
futuro colocándosela en la boca, pero las mujeres deberían
evitarla durante ese período y también durante
la menstruación.
La piedra de la luna, favorita entre los joyeros del Art
Nouveau, es un regalo muy apreciado por los amantes, ya que
despierta la pasión afectiva. También acentúa
el carácter de la persona que la lleva, ya sea éste
positivo o negativo.
El brillo característico de la piedra de la luna recibe
el nombre de ”Schiller” o adularescencia, y es
debido al desarrollo conjunto de dos tipos diferentes de feldespato,
que tienen también diferentes índices de refracción.
Las piedras de la luna suelen tallarse dando a su cabujón
una ligera forma de cúpula, para acentuar así
este efecto.
La piedra de la luna tiene una amplia gama de colores, que
van desde la variedad incolora hasta los colores gris, marrón,
amarillo, verde o rosa. Su claridad puede ir de transparente
a translúcida.
A veces, la piedra de la luna tiene un ojo, además
del brillo. Una variedad relacionada de feldespato labradorita
se denomina piedra de la luna arcoiris. Su brillo muestra
diversos matices de los colores del arcoiris.
La variedad de piedra de la luna de mejor calidad tiene un
brillo azul, una perfecta claridad y un cuerpo incoloro. La
piedra de la luna de calidad no es muy frecuente y cada vez
lo es menos. Se halla en Sri Lanka y en el Sur de la India.
La variedad arcoiris puede encontrarse también en Madagascar.
Las variedades de piedra de la luna conocidas como destello
azul y arcoiris se han hecho muy populares últimamente.
Esta piedra, que llegó a ser considerada abundante,
en la actualidad es bastante escasa debido a la creciente
demanda, con lo cual se ha producido un aumento de los precios.
A menudo, las piedras de la luna se tallan en trabajos en
miniatura, siendo populares aquellas con caras del "hombre
en la luna". El coste de los grabados puede situarse
en la categoría de moderado cuando son muy poco frecuentes.