La
psicología moderna acepta que los preceptos de la Torá
influyen en forma positiva y benefician a la vida matrimonial.
A primera vista es difícil comprender este postulado.
La pregunta que uno se hace es: ¿Cómo es posible
que la completa y absoluta separación corporal entre
marido y mujer por un período de casi dos semanas en
cada ciclo mensual, beneficie la vida matrimonial?
Aparentemente, nuestra lógica nos haría llegar
a la conclusión que la separación de marido y
mujer durante tantos días seguidos, puede causar una
alteración en al vida matrimonial. Pero la realidad,
nos indica lo contrario.
A pesar que el ser humano es el que posee las cualidades mas
elevadas y perfectas entre los seres vivientes, al mismo tiempo
el hombre sufre de debilidades e incapacidades. Una de estas
es, la incapacidad de gozar y disfrutar continuamente de goces
corporales que se perpetúan sin pausas. La naturaleza
del goce es que, cuando este se convierte en rutina, no solamente
que pierde su potencia de ofrecer placer y satisfacción,
sino que provoca pérdida de ganas e interés y
puede llegar hasta el rechazo.