Muchos la denominan erróneamente
como Iglesia Griega porque esos fueron sus orígenes
ya que nació en el seno del imperio Bizantino.
Sin embargo, en la actualidad, la Iglesia
Ortodoxa se difunde a través de numerosos pueblos
de Occidente, entre ellos en todos las naciones que emergieron
después de la disolución de la Unión
Soviética, como Rusia, Georgia, Ucrania, por mencionar
algunas y en países de la Europa oriental como Bulgaria
y Rumania, además de ser rectora del cristianismo
en algunos países árabes y en el Oriente en
general.