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Puros para regalo: Una buena elección

Al gran fumador, parece evidente que el mejor regalo que se le puede hacer es una buena caja de puros. Pero la decisión no es tan fácil, ya que después de tomarla, queda averiguar qué tipo de puro hay que regalar. Dentro de la gama alta de cigarros Premium de Habanos, proponemos cinco alternativas que se acercan a varios tipos de fumadores, desde el paciente que gusta de disfrutar largo tiempo de su cigarro hasta el fumador ocupado que aprovecha una sobremesa cotidiana para fumar su puro diario.

Entre los Habanos, sin duda es un regalo exquisito una caja de Cohiba Lanceros, destinado al fumador que tome su tiempo, que sepa valorar esta estrella de Cohiba, el obsequio personal de Fidel Castro a las personalidades que visitaban la isla. Tiene una longitud propia de un Laguito No.1, de más de una hora de fumada, y un sabor dulzón, con recuerdos a madera, cuero, pimienta y cítricos. Se trata del señor de los Habanos, el regalo perfecto para el que le gusten los puros de gran sabor y un fumar más fresco.

Si lo que buscamos es un cigarro destinado al fumador aficionado, que no fuma puros a diario pero sabe apreciar la buena calidad, la opción es sin duda un robusto. En este sentido, la caja de 25 unidades de Hoyo de Monterrey Epicure No.2 puede ser la elección perfecta. De media hora de fumada, bocanadas amplias y un intenso sabor, este cigarro es excelente en tiro y combustión, como todos los robustos, y se caracteriza por un sabor intenso a tabaco y madera. Además, tiene una presentación algo particular, en una caja de madera con los cigarros en un mazo de 25 unidades atado con cinta Sandra y sin anillar.

Una buena elección puede también residir en la fama que precede al puro. En este sentido, el Partagás 8-9-8 es sin duda el clásico de Habanos, se puede disfrutar durante casi una hora y recibe su nombre por la disposición en tres camadas de ocho, nueve, y ocho puros dentro de la caja. Tiene un tiro magnífico y es muy aromático, con intenso olor a tabaco y madera.

Por otro lado, cuando un cigarro reúne una excelente calidad y un precio recomendable, puede convertirse en el puro más vendido del mundo, como le ocurre al Montecristo No.4. Éste puede ser un buen regalo para el que se inicia en este mundo, ya que se trata de una mareva, la dimensión estándar de los Habanos, de treinta minutos de fumada y la calidad propia de los mejores Habanos elaborados a mano. De combustión y tiro bastante buenos, tiene una fortaleza medio-fuerte.

Y en cuanto a formatos se refiere, las perlas suelen ser las más recomendables para los fumadores noveles, capaces de proporcionar el sabor de un Habano en sólo veinte minutos. En este sentido, los Cohiba Siglo I, de la famosa gama en homenaje al descubrimiento de América, son la mejor elección, con el sello inconfundible de los cigarros más célebres del mundo.

Finalmente, una última alternativa de Habanos, una propuesta diferente para los conocedores del vitolario cubano podrían ser los Romeo y Julieta Churchills, por su longitud y magnífico tiro, por su sabor básicamente dulzón y su combustión excelente. Su presentación no es menos atractiva, en tubo de aluminio con lámina de cedro. Todo un homenaje al famoso estadista británico, fumador de esta marca de Habanos.