Qué
hacer cuando se cancela una boda
Cuando una pareja decide casarse e inicia
los preparativos de su boda con toda la ilusión del
mundo (reserva la iglesia y el lugar de la recepción,
elige el banquete, hace la lista de invitados, selecciona
la música, etc.), no suele pensar en la posibilidad
de que la tan esperada boda, no se pudiera llegar a realizar.
Y aunque con esto, no queremos decir que
es mejor pensarlo, sí es bueno estar preparados o tener
el conocimiento sobre lo que se deberá hacer o no,
en caso de que se tuviera que cancelar.
Cualquiera que sean los motivos, ninguna
causa de rompimiento es agradable para ninguna de las partes
involucradas y llega a ser hasta muy embarazoso por todo lo
que se tiene que pasar después del mismo. Así
que aquí les damos algunos consejos para que traten
de sobrellevar esta situación.
Enfrentando el rompimiento
La mayoría de las parejas que hoy en día deciden
casarse, llegan a hacerlo, porque estaban convencidos de su
decisión; otra cosa es la duración del matrimonio
y las probabilidades de que éste termine en separación
o divorcio, aunque los altos porcentajes de que estos suceda
en la actualidad son tan elevados, que hacen dudar a la mayoría
de las personas que están por dar este gran paso.
Sea como sea, en algunos casos una ruptura
definitiva antes del matrimonio puede ser la mejor solución,
aunque no por ello, deja de ser dolorosa, sobretodo si la
decisión la toma un integrante de la pareja sin consultar
al otro con anterioridad.
Pero dejando a un lado lo sentimental, una
cancelación, implica llevar a cabo muchos pasos para
terminar con los contratos ya firmados y establecidos hasta
entonces, por lo que les damos algunas recomendaciones prácticas
que les podrán ayudar:
• Antes que nada, será preciso
definir en el proceso en que se encuentra la organización
de su boda, así como los diferentes preparativos de
la misma, para saber de manera exacta las personas y los proveedores
que deben ser avisados de la cancelación: si ya se
han enviado o no las invitaciones, si ya se pagó el
anticipo de las flores, si se firmó contrato con la
música para la recepción, si ya reservaron para
la luna de miel, etc.
• Algunos de los preparativos podrán ser cancelados
sin ningún problema, como puede ser el caso del fotógrafo
o la música, pero en otros aspectos, se deberá
dar el dinero por perdido, como en el caso del vestido, o
una buena parte del mismo, como sería el banquete.
Será mejor que revises los contratos firmados y cheques
las cláusulas de cancelación antes de dar cualquier
suma de dinero.
• Cuando se trata del banquete, en ocasiones, se llevan
un porcentaje alto del total del costo del evento; será
mejor que te pongas en contacto con ellos y les expliques
tu situación, para ver la posibilidad de que sean pocos
los recargos que te cobren, sobre todo si aún están
a tiempo para conseguir otro evento para la misma fecha.
El anillo de compromiso
La situación de la devolución del anillo de
compromiso, es demasiado personal y difícil de tomar;
si él fue quien terminó el compromiso, la novia
tiene todo el derecho de conservar el anillo, en caso de que
lo quiera hacer y el novio no tiene por qué exigir
la devolución del mismo; en caso contrario, si ella
fue quien dio por terminada la relación, tendrá
que devolverlo.
Pero si la cancelación es decisión
mutua, ambos deberán considerar y acordar lo que deben
hacer con el anillo y los regalos que hasta entonces, se hayan
dado. Aunque lo más recomendado es que se devuelvan
todo, para romper así con cualquier vínculo
que pueda traerles malos o dolorosos recuerdos.
Quizá no sea necesario, pero en caso
de que hayan comprado ya muchas cosas para su nuevo hogar,
o se hayan dado regalos de grandes acntidades de dinero, será
mejor que revisen las cuestiones legales a las que deberán
atenerse.
¿Cómo
avisar a los invitados?
El avisar a los invitados sobre la cancelación de una
boda, es quizá una de las etapas más penosas
que los novios deberán atravesar. De todas formas,
traten de hacerlo de la manera que a ustedes más les
agrade y les haga sentir menos incómodos:
• A los familiares y amigos más
cercanos, lo mejor será que se los hagan saber personalmente
o vía telefónica.
• Si aún no han enviado las invitaciones, con
sólo el hecho de pasar la información de boca
en boca, será más que suficiente.
• Si tienen el tiempo suficiente, pueden mandar a hacer
unas pequeñas notas, dando a conocer la cancelación
de la boda. No se necesita explicar mucho, simplemente se
puede poner un texto como “Por medio de este conducto
hacemos de su conocimiento que la boda de D... con Dña...
ha sido cancelada. Agradecemos de antemano todas su atenciones
y les pedimos una disculpa por las molestias que les ocasionamos.”
• Si no cuentan con bastante tiempo, los novios deberán
llamar por teléfono a cada uno de los invitados, aunque
si se llegara a tratar de un número excesivo de los
mismos, se puede pedir ayuda a familiares y amigos cercanos.
• Si tienen invitados de fuera, será mejor que
les avisen de inmediato para que no les cueste a ellos la
cancelación de su traslado al lugar de la boda.
Recuerden que no es necesario dar explicaciones
sobre la cancelación, basta con informar de manera
simple y formal que la boda no se llevará a cabo.
La devolución
de los regalos
Como es lógico, si la boda ya no tendrá lugar,
deberán devolver todos los regalos a cada unos de los
invitados, con una pequeña tarjetita pidiendo una disculpa
por las molestias ocasionadas.
En caso de haber abierto una mesa de regalos
en alguna tienda departamental, lo mejor será hablar
con el encargado de la misma para encontrar la forma de que
se les devuelva a los invitados, ya sea en efectivo o en vales,
el costo del regalo.
Después de este tan amargo trago,
será momento que los novios se dediquen a ellos mismos,
tratando de mirar hacia adelante, ver la vida de una manera
positiva y pensar que esto es lo mejor que pudo pasar ¡aunque
no lo crean!. |