Para embellecer y realzar un cuadro, una fotografía
u objetos diversos utilizamos los marcos. Los marcos toman
cientos de formas y colores según se aplique una u
otra técnica decorativa. Así, se puede dar a
una misma moldura un acabado más clásico por
ejemplo, utilizando un dorado o una línea más
moderna y juvenil pintándolo con colores chillones,
o rústico con un decapado.
La fabricación de los marcos no tiene ningún
misterio pero si hay que ser precisos en las medidas y los
cortes. Los marcos están formados por la moldura, el
paspartú, el cristal y la trasera.
Moldura
Por su parte interna tiene un rebaje o galce donde se encaja
el cuadro.
Tenemos que calcular los metros que necesitamos para enmarcar
nuestro cuadro para ello medimos el perímetro del cuadro
y le añadimos el ancho de la moldura, hasta el rebajo
de la moldura o galce, multiplicado por 8.
Es decir, si tenemos un cuadro que mide 30 x 20 cm y una
moldura de 5 cm de ancho necesitaremos:
30 + 20 + 30 + 20 = 100
100 + 8 x 5 = 140 cm
Es conveniente siempre poner un poco más para no equivocarnos.
Comenzamos siempre a cortar por las partes más largas,
así, si nos confundimos siempre podremos aprovechar
ese trozo para el lado más corto.
Hay dos formas de cortar las molduras: A inglete (formando
un ángulo de 45º) A escuadra (formando un ángulo
de 90º.
Para realizar el corte a inglete utilizaremos la ingletadora,
un aparato muy económico, donde introducimos la moldura
y cortamos por las ranuras marcadas.
El siguiente paso es encolar los trozos, para ello lo juntamos
y sujetamos con el gato de fleje , vemos si encajan perfectamente
y si es así procedemos a dar la cola blanca de carpintero
y volvemos a colocar el fleje, dejamos secar. Por último, para reforzar las uniones colocamos unas
grapas.